martes, 19 de abril de 2011

Dermatofitosis

DERMATOFITOSIS, DIAGÓSTICO Y TRATAMIENTO

MVZ ESP. Escobedo Straffon Jorge Luis
Dermatología de perros y gatos
Hospital Veterinario de Perros, gatos y Fauna Silvestre de la UPAEP.
Hospital Veterinario de Especialidades los Angeles.
Puebla, Puebla



RESUMEN


Las infecciones fúngicas de la piel se clasifican según su profundidad y distribución en superficiales, subcutáneas o intermedias y micosis sistémicas, los organismos causantes de las micosis, tienen la capacidad de comportarse como agentes patógenos primarios y pueden infectar el pelo y la piel normal, aun en ausencia de factores predisponentes.
La dermatofitosis o tiñas, son micosis superficiales que afectan a las capas superficiales de la piel, pelo y uñas, el Microsporum y el Trichophyton que son organismos capaces de utilizar la queratina, son los comúnmente aislados, pero, otros hongos como Candida y Malassezia, también pueden generar micosis superficiales, aunque las micosis son relativamente frecuentes, la importancia de esta enfermedad radica en que es una zoonosis importante, por lo que el conocimiento de las lesiones y las variaciones en las mismas es fundamental para sospechar de ellas, pero es necesario confirmar el diagnóstico mediante tricografias y cultivos para garantizar el éxito del tratamiento, ya que es una de las patología comúnmente mal diagnosticadas.

Introducción:
Los hongos cumplen diversas funciones dentro de los ecosistemas, por ejemplo podemos mencionar que algunos son fuente de alimento para el humano (champiñones, cuitlacoche, setas), otros actúan como biotransformadores para obtener subproductos, tales como pan, queso, vino, empero, la mayor parte de ellos cumplen con la tarea de limpieza o reutilización de la materia orgánica del ambiente. Dentro de los hongos que se consideran limpiadores de materia orgánica encontramos el amplio grupo de hongos queratinofílicos que utilizan la queratina para su desarrollo, en este grupo están incluidos los hongos Dermátofitos, es decir aquellos hongos queratinofílicos que tienen la capacidad de causar lesiones en piel y faneras tanto en animales como en humanos, a los cuales de les conoce como tiñas o dermatofitosis.
Otro importante grupo de hongos unicelulares conocidos como levaduras, que forman parte de la microflora normal de la piel en animales de sangre caliente, tienen una gran capacidad para aprovechar las secreciones lipídicas de la piel y bajo algunas circunstancias favorables para ellas, pueden provocar lesiones importantes; a este genero de levaduras se le conoce como Malassezia (Pityriosporum) y comprenden de 7 especies, 6 de ellas son lípido-dependientes (furfur, sympodialis, globosa, restricta, obtusa, slooffiae), pachydermatis es la mas frecuente en animales de compañía.

 La dermatofitosis es una infección de las células queratinizadas del estrato córneo, del pelo y de las uñas, causada en la gran mayoría de los casos por hongos queratinofílicos del genero Microsporum y Trichophyton, estos géneros se pueden dividir en tres grupos sobre la base de su habitad natural en geofílicos, zoofílicos y antropofílicos. Los dermatófitos geofílicos como el Microsporum gypseum normalmente viven en el suelo donde descomponen restos queratinosos, los dermatófitos zoofílicos, como el Microsporum canis, M. distortum, Trichophyton mentagrophytes y T. equinum se han adaptado a los animales y los dermatófitos antropofílicos como el Microsporum audouinii, se ha adaptado a los humanos y no sobreviven en el suelo, las infecciones por esta clase de dermatófitos es adquirida por los perros en forma de zoonosis invertida a través del contacto con personas infectadas, la identificación del patógeno implicado es importante, para determinar la posible fuente de infección y tratar de eliminarla, es importante recalcar que la reacción inflamatoria en el paciente será mas grave cuando es causada por dermatófitos geofílicos o antropofílicos que cuando es por los zoofílicos, esto debido a la buena adaptación de estos organismos al huésped.

Mecanismo de acción de los de los hongos queratinofílicos
La queratina es una proteína formada por cadenas polipeptídicas unidas lateralmente por enlaces disulfuro, los cuales, mantienen la forma tridimensional de la molécula que es insoluble en agua, ácidos, bases diluidas, etanol y solución salina. Debido a su insolubilidad y resistencia a las enzimas proteolíticas, tales como la tripsina y pepsina, no es atacada fácilmente por la mayoría de los organismos vivos, se necesita que los hongos capaces de producir queratinasas (hongos queratinofílicos) cumplan su función biológica degradando dicha sustancia, limpiando de queratina la superficie del suelo; sin embargo, se sabe que la supervivencia de las formas infectantes de los dermatofitos se debe a que permanecen viables en estos substratos por un periodo prolongado, incluso sin la presencia de queratina..
El conflicto principal de cómo actúan los dermatofitos "in vivo" se ha ido dilucidando con los diferentes estudios de los investigadores en micología quienes, han demostrado que existen una serie de enzimas de tipo proteolítico que se producen lesionando la piel y favoreciendo con ello el desarrollo de las hifas, que crecen en forma circular invadiendo exclusivamente las capas queratinizadas, las hifas se fragmentan y producen una enorme cantidad de partículas infectantes llamadas artroconidias, cuando un animal susceptible entra en contacto con ellas y sufre la enfermedad eliminará una gran cantidad de pelo con estas estructuras que permanecerán viables en el tejido queratinizado que se encuentra en el suelo, por ello, podremos comprender por qué es difícil eliminar los problemas de dermatomicosis en criaderos de perros y gatos, entendiendo que la triada suelo-animal-humano constituye el complejo epidemiológico de las dermatofitosis.
Las infecciones causadas por levaduras como Malassezia pachydermatis y Candida albicans, al contrario de la dermatofitosis suelen ser secundarias a alguna causa subyacente como por ejemplo atopia, hipotiroidismo, defectos de la queratinización y defectos inmunológicos entre otras.

Diagnóstico:
Si bien el cuadro clínico pude ser sugestivo, la tiña no debería diagnosticarse sobre los hallazgos al mismo, debido a que existe una enorme variabilidad en los patrones dermatológicos de los casos, esto dependiendo del proceso inflamatorio que se desarrolle en cada paciente, dependiente de la relación huésped-hongo, el aspecto dermatológico mas importante, es la localización folicular de las lesiones, en consecuencia la lesione mas característica, son: una o mas manchas circulares alopécicas eritematosas, con pápulas foliculares finas en la periferia, en la mayoría de los casos las lesiones son escamosas, es indispensable que el diagnostico sea confirmado mediante pruebas especificas de laboratorio como tricografía (inspección directa microscópica del pelo), cultivos y en algunos casos biopsia.

Tricografia:
La tricografia es la examinación microscópica directa del pelo y escamas, tomadas de las lesiones sospechosas, se pueden utilizar varios químicos para ayudar a limpiar la queratina como el hidróxido de potasio (KOH) o el azul de lactofenol, de los cuales se coloca una gota sobre el pelo o las escamas y se deja reposar durante algunos minutos para después observarse al microscopio, se deberá de tratar de identificar la formación de hifas y esporas en pelos con bulbos en anagen (en el 40 al 70 % de los casos), la localización de estas ayuda a tratar de identificar el agente causal, en la mayoría de los casos de M. canis y T. Mentagrophytes la formación de esporas es ectotrix, a diferencia de el geofílico M. gypseum en la cual es ectrotix, es importante recalcar que la infección del pelo sólo se produce en folículos en crecimiento activo (anagen) y que la raíz y la porción proximal del eje del pelo están libres de infección, la realización de esta técnica puede sugerir el diagnostico, aunque, siempre se deberá de confirmarse mediante el cultivo, debido, a que se pueden encontrar esporas de dermatofitos saprofitos que pudieran confundir el diagnostico.


Cultivo de hongos:
El cultivo fúngico del pelo y escamas es el método diagnostico mas confiable y el único modo para identificar al dermatofito causal, los dermatofitos pudieran ser cultivados a partir de pelajes de pacientes sanos o con dermatosis no micóticas, reflejando un portador sano verdadero, o, la exposición reciente a un ambiente contaminado.
Los pelos y escamas de animales sospechosos serán inoculados en agar dextrosa de Sabouraud, el cultivo deberá de permanecer en lugares obscuros a 30 grados, con una humedad del 30%, durante 10 a 14 días y se tendrán que ser examinado todos los días.
La interpretación de un cultivo como positivo, depende del reconocimiento del cambio de color del fondo a rojo, en forma simultánea con el crecimiento micelieal, los resultados falsos positivos son frecuentes cuando el cultivo no es observado todos los días, debido a que el crecimiento saprofito también presenta cambio de color, al terminar con la proteína del mismo.


CULTIVO POSITIVO



Lámpara de Wood:
La lámpara de Wood emite una luz ultravioleta que es filtrada por un filtro de cobalto o níquel, que producirá fluorescencia en ciertas cepas de M. Canis, (solo en el en el 50% de los casos) , produciendo un color verde amarillo en los pelos afectados, lo cual es de gran ayuda para la recolección de los pelos que se someterán a cultivo.
La lámpara se enciende y se debe dejar calentar durante 5 minutos debido a que la estabilidad de la longitud de onda e intensidad lumínica son dependientes de la temperatura, se deberá de examinar al paciente en un cuarto oscuro, exponiendo los pelos sospechosos durante 3 a 5 minutos bajo la luz de la lámpara, debido a que algunas cepas son lentas para mostrar la coloración obvia. La fluorescencia es debida a los metabolitos del triptófano elaborados por el hongo que se encuentra invadiendo en forma activa al pelo, por lo que, la fluorescencia no se encuentra en escamas, costras o en cultivos de los dermatofitos. El uso de medicamentos como el yodo, algunas bacterias como Pseudomonas, y Corinebacterium, la queratina, el jabón y el petróleo entre otros, pueden confundirnos ya que pueden fluorescer, por lo que es importante asegurarse que lo que fluoresce es el tallo piloso y no escamas o costras.


LAMPARA DE WOOD



Tratamientos:

Muchos de los casos que se presentan en animales jóvenes se resuelven de manera espontánea, sin embargo siempre estará indicada la prescripción de algún tratamiento, siendo la terapia tópica la mas indicada para todos los casos, se deberá de rasurar a los pacientes de pelo largo teniendo cuidado de no lesionar mas la piel para no favorecer la diseminación de los dermatofitos, en las lesiones aisladas se puede utilizar productos antimicóticos en forma de pomadas, soluciones o cremas, y para las lesiones generalizadas se deberá de usar shampoos antimicóticos con una frecuencia de dos baños por semana, de no existir una respuesta adecuada dentro de los primeros 15 a 30 días del tratamiento se deberá de adicionar una terapia sistémica.
Los principios activos que han demostrado gran eficacia en el tratamiento tópico son el miconazol, clortrimazol, enilconazol, clorhexidina y yodopovidona, la terapia sistémica que más ha funcionado en el tratamiento de las dermatofitosis son el ketoconazol a dosis de 10-20 mg/kg al día y el itraconazol a dosis de 5 mg/kg al día ambos durante un mes.

NOTA: los pacientes infectados deberán ser aislados de otras mascotas y personas debido al alto porcentaje de contagio.

BIBLIOGRAFÍA.
1. Muller H.G. (1997), “Dermatología en pequeños animales”, Interamericana, 5ª. Edición, Buenos Aires, Argentina, pp. 225- 389 y 115-120.
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3. Cámara A.F.(2000), “Enfermedades micóticas de la piel” en Memorias del curso de dermatología en pequeñas especies impartido en la ciudad de Tlaxcala en mayo del 2000.
4. Cervantes R.L.(2000), “Enfermedades micóticas de la piel” en Memorias del curso de dermatología en pequeñas especies impartido en la ciudad de México, DF en el auditorio de Centro Médico Nacional Siglo XXI, 8, 9 y 10 de agosto.
5. Scott DW, Miller WH Jr, Griffin CE. (1995) Dermatologic therapy. En: Muller & Kirk's small animal dermatology. 5ª ed. Philadelphia: WB Saunders,244-277. .
6. Rojas L. J, (1998) “Terapia tópica con champúes y lociones medicadas” en Internet dmvjrl@unileon.es

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